Anuário da Indústria de Implementos Rodoviários 2026

75 La Ley del Desmantelamiento (12.977), vigente desde 2015, incentivó a las empresas que ya funcionaban en el comercio de piezas y chatarra a organizarse y también integrarse a la cadena automotriz. Esto conlleva una menor informalidad tanto en el comercio de piezas usadas como en el reciclaje de distintos materiales de los vehículos desmantelados. Según el Departamento de Tránsito de São Paulo (Detran-SP), el estado tiene 19 recicladoras y 923 desmontes registrados, aptos para el reciclaje y desmonte de camiones según la decisión de las empresas mismas. De acuerdo con el órgano estatal, la principal diferencia entre ellas es que los desmontes pueden volver a aprovechar piezas para la reventa o con fines de repuesto, mientras que las recicladoras tienen por finalidad el reciclaje de materiales; sin embargo, ambas están aptas para recibir camiones. Arthur Rufino, CEO de Octa, confirma la importancia de dicha ley para el sector. El ejecutivo habla con propiedad por haber participado de la fundación de JR Diesel, una referencia en este segmento. “JR empezó en 1985 y, a partir de 1997, implementó un sistema de rastreo de las piezas. En 2008, perfeccionó ese sistema para que rastreara el 100% de los componentes. Todas las bases prácticas para crear la Ley del Desmantelamiento se construyeron usando como referencia la operación de JR Diesel”, afirma. Rufino recuerda que esas empresas promueven la economía circular en el segmento automotivo. Según dice, dicho trabajo incluye el desmantelamiento de piezas que se van a volver a vender, como, por ejemplo, artículos para el acabado o también remanufacturadas, como un embrague o alternador. “También hay materiales que son separados, como acero, vidrios, plásticos, cobre y aluminio. Cada uno de ellos se vende a chatarreros especializados. Hay materiales no reciclables que también son recolectados por empresas: telas, fibras y piezas contaminadas con aceite, por ejemplo.” Rufino recuerda que todas esas empresas tienen que ser certificadas para operar en el segmento. “La Ley del Desmantelamiento fue muy positiva, la reglamentación nos trajo seguridad normativa y jurídica”, afirma el ejecutivo. “El sector se puede sentar a la mesa con el gobierno. Hoy me invitan al MDIC”, afirma, refiriéndose a citas en el Ministerio del Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios. Las asociaciones vinculadas a la industria automotriz reconocen que esta actividad es esencial y que el país también necesita programas efectivos para renovar las flotas, además de inspecciones vehiculares capaces de retirar de la circulación vehículos inseguros y contaminantes, como recuerda Gábor Deák, director de tecnología y sustentabilidad de Sindipeças (Sindicato Nacional de la Industria de Componentes para Vehículos Automotores). “Reutilizar materias primas integra el concepto de economía circular”, recuerda Deák. Para él, también es necesario que se establezca la inspección vehicular “como la base que mantendrá cualquier programa de renovación de flota activo, sin interrupciones, como debe ser. El resultado de la combinación de esos dos programas (renovación de flota e inspección) es la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la conservación de la vida en el planeta.” Move Brasil: mejor para los fabricantes Como se sabe, el gobierno lanzó, en diciembre de 2025, el programa Move Brasil, asignando R$ 10 billones con intereses más bajos, entre el 11.8% y el 12,7%, para la adquisición de camiones nuevos o usados fabricados a partir de 2012. Dicho recurso está disponible mediante el BNDES (Banco Nacional del Desarrollo Económico y Social). Dirigido tanto a propietarios de flotas como a conductores independientes, el programa Move Brasil es válido hasta el mes de mayo. Hasta fines de febrero ya se habían aprobado recursos para la compra de cerca de 6 mil camiones. El programa también contempla intereses reducidos para los vehículos de más de 20 años que se entreguen para desmantelamiento. Si bien, de un lado, ha estado estimulando las ventas de camiones, que habían retrocedido el 9.2% en 2025, no hay informaciones sobre la efectividad del programa en la renovación de la flota. Hasta la primera semana de marzo, ni Anfavea (asociación de las montadoras) ni el BNDES tenían números que reflejaran el monto de camiones que se entregaron a cambio de intereses más bajos. Arthur Rufino estima que, como máximo, 400 vehículos se entreguen para desmantelamiento hasta mediados de este año. Él cuenta que ha conversado con dos bancos que se estructuraron para captar dichos vehículos, pero hasta el final del primer bimestre de 2026 todavía no habían surgido interesados. Ley del Desmantelamiento promueve la economía circular Publicada hace poco más de diez años, redujo la informalidad e integró desmontes a la cadena automotriz

RkJQdWJsaXNoZXIy NDU0Njk=